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Hna. Regina Goberna Juliá |
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Vacaciones
del 2007 |
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Aprovechando
los días de vacaciones, me propongo cumplir la promesa de explicar la
fiesta de mis Bodas de Oro, el pasado 17 de marzo. Algunos me lo
pidieron, y lo hago muy a gusto. Me pongo, pues, a escribir en estos
momentos de reposo, aunque hayan pasado tantos meses. Antes
de la fiesta acostumbramos a hacer unos días más intensos de reflexión.
Se te da, en esta ocasión, la oportunidad de escoger el lugar donde te
gustaría ir. Yo no dudé ni un momento. Lo haría dentro de mi mismo
monasterio. Recuerdo que un día de estos una hermana me preguntó cómo
me iba el retiro, y la respuesta fue rápida: "Creo que en el mundo
no hay un lugar mejor que nuestro pequeño bosque". Y ella estuvo
de acuerdo. Este recorte de montaña que forma el cercado de nuestro Monasterio, ha sido siempre para mí un lugar privilegiado. En los primeros años de vida monástica, el ancho horizonte que nos rodea, me ayudó a superar las crisis que iban apareciendo. Era justo que ahora lo reencontrara, en estas horas de más serenidad y paz. ****** Después
de la Plegaria de Maitines del día 17, tal como es costumbre, hicimos
una reunión comunitaria. Es la hora de hablar con sinceridad de aquello
que te motiva la vida, y te hace feliz. Fue un momento
privilegiado del día, donde familiarmente compartimos lo que vivimos
juntas. Yo
empecé por agradecer, sobre todo, el perdón que las monjas me dan cada
día, porque en el monasterio resulta más fácil darte cuenta de los
propios defectos y sentir la necesidad de pedir perdón. Situación que
yo valoro como uno de los mejores dones. Pienso que no te deja vivir en
el engaño de creerte una persona excepcional, sino parecida a los demás,
con defectos e incoherencias como todo el mundo, y esta sinceridad ante
la vida te da una felicidad, realista, para mí muy amada. Después
fui recordando los dones que he recibido de Dios, ya desde la infancia,
y los que he recibido también de la Comunidad: Agradecí
los primeros "ejercicios espirituales" de mi vida, cuando tenía
9 años, y en los que yo ya dije a Dios que quería consagrarme a Él
del todo. Lo recuerdo como si fuera ahora. Recordé
con agradecimiento la formación que recibí en el colegio de las
Dominicas de Horta, donde además de darme bases sólidas para la vida,
me abrieron al amor a los más pobres y marginados. Cuando tenía apenas
13 o 14 años, yo ya tenía niños y familias pobres a quienes protegía
con mis ahorros, o dándoles lo que más me gustaba de mis
"posesiones": muñecas, juegos... También la familia me educó
en la fe y la solidaridad, y como yo quería ser de Dios, me lo tomé
con una radicalidad que a veces a ellos les sorprendía. Y,
sobre todo, soy muy consciente del día que el Don de la FE se convirtió
en MÍO. Dejando de obrar porqué me lo decían, entré en un compromiso
con Dios muy personal. Haciendo las mismas cosas que había aprendido,
ahora puse en juego la Libertad. Lo hacía porque yo quería. El
ambiente de piedad de mi familia, con Misas domésticas muy menudeadas
me empujaba. Y sobre todo me caló muy a fondo la Fe de mi madre. También
Dios se me comunicó a través de la Parroquia. Yo seguía las
actividades con interés, pero
sobre todo vivía muy intensamente las Eucaristías que celebraban los
P. Tena (hoy uno es obispo auxiliar de Barcelona). Y
a los 20 años, a pesar de una cierta oposición de mis padres que
pensaban que la vida monástica era para personas ya mayores o
fracasadas, entré en el monasterio. Yo
imaginaba la vida monástica como un lugar donde viviría a solas con
Dios, sin que nada más me importara. Me veía detrás de una ventana
donde miraría sólo al cielo... Y me encontré con una familia, con las
dificultades normales de la convivencia, y quizás aquí aumentadas por
el hecho de llevar una vida más cerrada. Nunca pensé en la posibilidad
de hacerme atrás, pero ciertamente que en algunos momentos me ahogué:
"Vd. No es... Vd. No hace..." y la excusa era mirar las otras
para encontrar que: “tampoco eran...
tampoco hacían..." Me
salvó un libro de Teología "La Gracia Divina", de M. Schamus.
Si Dios me daba tanto, si Él me amaba tanto, si yo participaba tanto de
su Vida, ¿por qué entretenerme en burradas? Diez
años de clases particulares sobre la Biblia, con un monje sabio y
santo, me ayudaron a adentrarme más en el amor gratuito de Dios. Un DON
del que me siento plenamente deudora. Y después, el hecho de dar clase
yo misma, ha sido la causa de que los Salmos y los Evangelios pasaran a
tener un papel muy relevante en mi vocación. Un fruto que muchos de
vosotros agradecéis a través de los Power Point de cada Domingo.
Vosotros y yo, porque haciéndolos, también Jesús continúa hablándome.
El
Oficio Divino, con los salmos que yo amo tanto, las lecturas bíblicas
reflexionadas y las de los Santos Padres, para mí de un valor inmenso,
es un REGALO diario, además de la Eucaristía que es verdaderamente el
CENTRO del día. También
el hecho de leer en voz alta durante las comidas, yo encuentro que
enriquece mucho. A menudo seguimos libros culturales que de lo contrario
no leeríamos. Y las músicas que escuchamos los domingos y fiestas, tan
bien preparadas, con una introducción sobre el tema y el texto al
alcance, te hacen entrar dentro de lo que podría ser el núcleo de la
inspiración musical. El
trabajo de cerámica, para mí tan importante y realizador, y
actualmente la elaboración de la página web que tantas recompensas me
da, también son DONES que
constantemente estoy agradeciendo y que realmente me hacen feliz. Creo
que entre las gracias más valiosas que he recibido en el monasterio,
está también el viaje a Tierra Santa, en 1997. Aunque la estancia fue
corta, me preparé tanto, que la geografía de la Biblia
ha entrado a formar parte de mi vida, siempre tan llena de textos
Sagrados. Y,
todavía a nivel más interior del monasterio, tengo que decir que
formar parte, casi constantemente, de algún "mini grupo" de
reflexión con otras monjas, es una cosa que me ha ayudado mucho a
trabajar para alejarme de la superficialidad y la rutina. La
CONCLUSIÓN es fácil de prever: gracias a Dios, dije, me siento MUY
QUERIDA por las monjas mayores y por las más jóvenes, DON que
encuentro muy importante. Hasta
aquí el repaso de mi vida que hice aquella mañana de Bodas de oro. ****** A
las 12 tuvimos la EUCARISTÍA, donde además de la Comunidad invité a
los familiares más próximos: hermanos, y sobrinos con sus hijos. Como
aquélla era "la última Eucaristía en la que yo me sentía
protagonista" (seguramente que en la siguiente ya me llevaran) me
preparé haciendo dos Moniciones que leí al principio, y en
medio, al iniciar el Canon. Transcribo
las palabras del comienzo: "Como
esta Eucaristía es la mía, me gustaría que nos pusiéramos cómodos,
para vivirla sin prisas. Para
empezar os quería decir que la antífona que ahora mismo cantaremos es
un regalo que me ha hecho Nuestro Señor. Hace muchos años que deseaba
apropiármela en alguna fiesta, y hoy justamente es la que ya toca. De
este texto me gusta todo, pero sobre todo la primera frase: "cuando
yo santifique mi nombre en vosotros" ... Cuando profesamos
solemnemente, nos ponen un anillo donde hay grabada alguna frase
significativa. El anillo que me hizo Joan Fontanillas (un primo)
lleva escrito: "Propter magnam gloriam tuam", lo que yo quiero
es la gloria de Dios, la "santidad de su nombre". Cuando
lo dije al P. José Breu (un primo presbítero, muy
querido de mi familia) me comentó: ¿"así con Dios estás
a lo que tú quieras"? Y
San Ireneo dice: "la gloria de Dios somos nosotros", y también:
"nuestra gloria es Dios". En este Canto, pues, veo una
"SANTIDAD" universal, en un compartir "gloria" entre
Dios y nosotros. En
la Lectura del Éxodo encontramos a Dios como fuente que sale de la
Roca. En el evangelio Jesús promete a la samaritana "riadas de
agua viva saliendo de nuestro ineterior". La Santidad de Dios y la
nuestra, ¿no son como unas aguas que corren juntas, sin nunca
agotarse"?. Hasta
aquí la 1ª monición de la Eucaristía. Había
pedido al P. Andrés Marqués, monje de Montserrat, si quería presidir
esta mí Eucaristía, y fue un don la alegría con qué vino. Su
pensamiento a menudo me fascina, y aquel día tampoco me iba a
decepcionar. Le pedí que no hablara de mí. Nunca me han gustado los
sermones "de compromiso". Resumo su sermón sobre el evangelio
de la Samaritana: "Vemos
que Jesús se toma seriamente la samaritana, queriendo liberarla del
caos de su vida. Por eso la interpela delicadamente. Con su presencia ha
tocado la llaga vital de la mujer para curarla. Después, ella se
convierte en la primera evangelizadora de los samaritanos, mucho antes
que el diácono Felipe. (Hechos 8,4-8). Es una de las primeras mujeres
evangelizadoras del evangelio. Llagas
espirituales o mentales todos tenemos. Sea cuál sea la nuestra, el
evangelio de hoy nos invita a acercarnos confiadamente a Jesús que nos
quiere dar el Agua de la Vida. Los
monjes y las monjas tenemos las mismas debilidades que todo el mundo,
pero justamente nuestra vida quiere ser una opción por esta PEQUEÑEZ
que proviene de la confesión de nuestra realidad. Nosotros, según me
le gusta decir a la hermana Maria Regina, amamos la KENOSIS del
abajamiento de Dios en Cristo. Es
que cuando Dios se nos acercó, entrando en el mundo, no desplazó al
hombre que con sus idolatrías no dejaba lugar para Dios, sino que
escogió el sitio que nadie quiere: el pesebre de Belén que simboliza
la Cruz. La fuerza de Dios fue la pequeñez, la debilidad, la humildad:
(1Cor 1,23-25). Y creo que los monjes también hacemos una opción de
este tipo, comprometiéndonos con la debilidad, la pequeñez y la
humildad. Y eso no lo veo tanto en los tres votos de pobreza, castidad y
obediencia, sino en el hecho de que los monjes y las monjas no tienen
ninguna misión destacada en la sociedad. Ni ayudar a establecer la
justicia social, ni trabajar para mejorar
la enseñanza, ni la sanidad. Entramos en el monasterio para mejorar el
mundo convirtiéndonos a nosotros mismos. Nuestro carisma es el más
pequeño de todos. No trabajamos para éxitos profesionales, sino que, a
través de cualquier trabajo, como la cerámica o el estudio de la
filosofía, queremos ser buenos cristianos y así cambiar el mundo.
Con
palabras de la Samaritana, podríamos decir que simplemente buscamos el
agua de la Vida "decantándonos del mal y haciendo el bien,
buscando la paz y siguiéndola" (Prólogo de la RB). No queremos
ser generales de ningún ejército, ni cambiar el mundo con cruzadas.
Tenemos bastante con querer llegar a "un comienzo de vida
santa" (RB 73,1). Y a menudo Dios bendice esta pequeñez haciéndonos
fecundos, con una irradiación que nunca habíamos buscado. Lo vemos hoy en esta celebración de los 50 años de
vida monástica de la Hna. Maria Regina, y damos gracias a Dios con
ella". Al
empezar la anáfora Eucarística, hice una segunda Monición: Después
del Vaticano II, las anáforas se han multiplicado, por eso a veces
resulta difícil seguirlas. Yo sentía que ésta era para mí una
asignatura pendiente. Hace
unos meses me puse a la tarea, haciéndome mío el itinerario que hay en
todas las Anáforas: Si
todos los Cánones tienen este mismo itinerario que va de la tierra al
cielo, el Canon III, que rezaremos hoy, tiene algunas palabras que
encuentro muy expresivas para este día: -
Dice que Dios "nos reúne de levante hasta poniente" (me gusta
encontrarnos TODOS, sin excepciones). ¿Queréis
una cosa más importante que dejar entrar estos sentimientos, con el fin
de aprender a vivir la FRATERNIDAD UNIVERSAL cerca del Altar de Jesús?
" ****** Al
acabar la Eucaristía compartimos juntos otra Mesa, en el refectorio del
Monasterio. Monjas y familiares, incluso los más pequeños del grupo,
que en este día, alteraron el "silencio" monástico. Y al
acabar esperamos las 4 de la tarde
paseando un poco por nuestro bosque. Todo un placer para los no
avezados a vivir "en clausura". ****** Por
la tarde estaba previsto un compartir "CAMINOS CRUZADOS". Ahora
sí, con la iglesia llena hasta los topes de viejas y nuevas amistades,
intentamos enriquecernos mutuamente escuchando otros caminos y opciones
de vida, que cruzados a los nuestros, también colaboran en la
construcción de la sociedad. Como
con muchos ni nos habíamos saludado, inicié yo los testimonios dando
gracias de sentirme AMADA de Dios, de la Comunidad y de los amigos.
Agradecí, en este sentido, el hecho de recibir muchas
"declaraciones amorosas" sobre todo por Internet. Todo el
mundo se rió... Expliqué
que de muy pequeña Dios había entrado en mi vida, tanto a través de
la familia, como de la parroquia, y de los pobres del barrio de Horta:
los niños tan amados de las barracas de "La fuente del
perro", los que vivían en lo que era "La Guineueta-Verdum"
y los del barrio de las "casas baratas"
bajo la colina de la Peira. Y
dije que Dios, evidentemente, había llenado mi vida en el monasterio,
sobre todo a través de la Vida comunitaria, la plegaria y el trabajo. Finalmente
agradecí el don de la amistad, que ahora, a través de Internet, se ha
ensanchado atravesando los continentes. Y acabé leyendo la
"felicitación" recibida de mis amigos del Perú, de la que
ahora transcribo algunos fragmentos: "En
este 17 de marzo celebramos la dicha de su llamada y su sí generoso a
Dios y a la Humanidad. Sólo
añadí que estaba sorprendida de lo bien que entienden nuestra vocación
que de verdad yo siempre he sentido UNIVERSAL. Y sobre todo, dije que
sus testimonios muchas veces me han hecho llorar por el amor que
traslucen, y su sinceridad. Después
habló mi cuñado, Mariano Morera, que, emocionado, explicó cómo
conoció a mi hermana Maria, y la impresión que le hizo que nosotros
rezásemos el rosario y el
ángelus en familia. Había
pedido a Jordi Rossell (invidente) y a su esposa Ilda, que nos
explicaran su compromiso como jóvenes cristianos, muy activos en muchos
movimientos. Y lo hicieron con la simpatía que les es propia. También
me gustó comprometer a Jordi, a explicar que a pesar de su
discapacidad, cada mañana se levanta a las 4 de la madrugada, y con su
perro adiestrado, coge el tren y otros medios, para ir a trabajar de
informático a Barcelona. Todo un reto para los que vivimos tan cómodamente.
A
pesar de la resistencia que tenía, nuestra Hna. Conxita también
participó exponiendo el paso de su conversión, antes de entrar en
nuestro monasterio: Siendo no creyente, le atrajo la idea de hacer el
Camino de Santiago a pie. Y entrando sin muchas ganas, en una pequeña
Iglesia encontró una golondrina cerrada que daba vueltas inútilmente,
picando contra las paredes para encontrar la salida. Y sintió que ésta
era ella. Al salir de la ermita, se dio cuenta de que se sentía otra
persona, que TODO lo veía diferente de antes, y que se encontraba
LIBRE. Finalmente
Luisa Geronès nos compartió un recorte minúsculo de su generosa vida,
desde el día que se abrió a Cristo. Su hijo pequeño, del Nepal, marcó
su compromiso con Dios y con la sociedad, y la hizo entrar en
complicadas situaciones de redes de prostitución, con el fin de liberar
a los niños que han quedado atrapados. Intercalando
a los testimonios, pedí a algunos amigos músicos que nos ayudaran a
alegrar el encuentro: Primero
Maria Mateu cantó, con su voz tan dotada, el " Cant dels ocells
“ de Pau Casals. Después Santi Figueres, un gran guitarrista, escogió
unas piezas clásicas que hicieron tanta impresión, que hasta los
chiquillos se quedaron mudos escuchando cómo iba desgranando las notas.
Para acabar, Marc Guillem un amigo cantautor, acompañado por una
guitarra, nos ofreció una pieza inédita de Rock. Ni que decir tiene que los aplausos fueron constantes, y que el ambiente se hizo muy agradable. ****** Al
acabar todo el mundo pasó a tomar un refresco y a visitar el taller de
cerámica, donde había algunas de mis obras "póstumas": un
Cristo de 2 metros, algunos fragmentos de murales de grandes
dimensiones... etc. Todos
dijeron que se marchaban muy contentos, y, aunque no lo hubieran dicho,
se veía en las caras. También las monjas estuvieron de acuerdo en qué
había sido una fiesta muy emotiva. Para
mí es un placer compartirlo hoy con los amigos de Internet, aunque ya
hayan pasado tantos meses. Y me gustaría que también vosotros
palparais los DONES de Dios, tan
generoso en la vida de cada uno. |
| 27
de febrero del 2007 Bodas de ORO 17-3-07 |
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Es
casi con sorpresa que llego a las Bodas de Oro. Al
entrar en el Monasterio, a los 20 años y de una familia liberal, los
conocidos dijeron a mis padres: "tranquilos, que antes de un año
volverá a estar en casa". Y puedo decir que, a pesar de todas
las incoherencias, no sólo he perseverado, sino que estoy más feliz
que nunca. Recuerdo
haber pasado momentos "negros", sobre todo al principio,
hasta el día que descubrí que yo era importante para
Dios, y que Él me
valoraba. Una experiencia primordial para todo cristiano. Éste fue el
punto de partida de una nueva existencia que me ha traído
hasta aquí.
Aparte
de eso, que para mí es lo que tiene más valor, también el trabajo
me resulta muy gratificante. Quizás cómo nunca, puedo trabajar a
pleno pulmón en la cerámica, no sólo en la tarea del día a día,
sino haciendo grandes murales donde la inspiración juega un papel más
importante. Éste
querría que fuera el tono del encuentro "CAMINOS CRUZADOS"
del día 17 de marzo. A través del testimonio
de diferentes
personas, me gustaría que nos
diéramos cuenta que la vida es bonita, y que vale la pena saber que
la construimos JUNTOS. |
| 26
de febrero del 2007 Cantatas de Buxtehude |
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Ayer,
domingo 1º de Cuaresma,
escuchamos, mientras comíamos, las cantatas de Buxtehude,
que podéis encontrar en
la página de Música de esta web. ¡Una preciosidad!
La
letra tan pía y tan repetitiva, y la música tan bonita y bien
cantada, te hacían sentir
el agradecimiento delante de Jesús, por su
AMOR tan generoso e íntimo. Cuando
lo puse en la web no sabía si realmente resultaría interesante. Hoy
no puedo hacer otra cosa que recomendar la audición. Creo que puede
ser un gran vehículo para la plegaria cuaresmal. |
| 9
de febrero del 2007 El sentido de la vida en el Nuevo Testamento |
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Resumo
una
charla que me gustó: Un
psicólogo explica que, siendo él judío, estaba en un campo de
concentración, y los guardias nazis les querían hundir haciéndoles
sentir que no valían para nada. Con
todo, Jesús nos dice que somos "sirvientes inútiles". Somos
inútiles porque las cosas importantes de la vida no las logramos, y éste
es el milagro. Aquí está la Buena Noticia. Dios
nos pide que colaboremos con Él haciendo el bien a los demás, no
porqué seamos poderosos, sino porqué quiere darnos su Gracia. Jesús,
viene a nosotros a través de los demás, y cuando menos lo pensamos. Y
que lo que hacemos a los otros lo hacemos a Jesús, nos da un valor
ABSOLUTO, haciéndonos entrar en una tarea DIVINA. Lo que hacemos por
los demás, pues, es lo que da sentido a nuestra vida. |
| 28
de enero del 2007 La existencia de Dios |
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| 10
de enero del 2007 Josefina Peralba |
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Este
día, después de cerrar el ordenador, abrí el buzón de correos, y
casualmente encontré nuevas Hojas diocesanas de Vic.
Me sorprendió que los PENSAMIENTOS no
llevaran
el nombre de Josefina.
Al
abrir las páginas interiores, supe que Josefina
había muerto en la residencia donde vivía, desde de quedar viuda. Y
di gracias a Dios
por
tantas personas que hacen el bien sin ostentación. Di gracias por
las reflexiones de aquella Josefina,
y por las de tantos otros que sin salir en las primeras páginas
de
los medios, comunican bondad con palabras sencillas y caseras. Agradecí
todas las Josefinas
del
cielo y de la tierra, que nos ayudan a vivir y andar. Siempre
que pueda, continuaré poniendo "pensamientos que hacen
pensar" en la página de Catequesis, o sea pensamientos que hacen
VIVIR. Quién sabe si harán bien, también, a otros. |
| 3
de enero del 2007 El Cordero que toma el pecado |
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| 2007 VIGILIA DE FIN DE AÑO |
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Se hace difícil explicar la Vigilia de oración de esta noche inolvidable del nuevo año. Como siempre, hemos estado en COMUNIÓN con algunos hermanos necesitados de nuestro planeta. Este año "hemos sido tocados" por los hermanos de Santa Cruz de Quiché y de Teleman, de Guatemala, a través de la ONG "ABIERTOS AL MUNDO" que encontró la iniciativa en la hospedería de nuestro Monasterio, hace dos años. Cuatro nocturnos llenaron una hora y media de plegaria que se hizo corta. Si como decían los antiguos monjes, los que vivimos en los monasterios nos separamos del mundo para estar más unidos a él, ayer, todos los que nos reunimos, lo experimentamos plenamente. Durante
unos silencios largos, se dio la opción de entrar a los claustros
para contemplar las estrellas ... |
| 1
enero del 2007 UN NUEVO AÑO DE GRACIA |
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Acabo de leer unas palabras de nuestro obispo Agustín Cortés, que me han dado la tónica para el nuevo año. "Ser
espiritual no quiere decir pensar cosas elevadas y desentenderse de
compromisos. Para
los
cristianos "espiritual" quiere decir transformado de arriba
abajo por el Espíritu Santo, bien entendido que el Espíritu no deja
nada para cambiar: inteligencia,
sentimientos voluntad, afectos ... C.
Virgil
Gheorghin empezaba
su novela "De la hora 25 a la hora eterna" diciendo que el
icono más bello que él había contemplado en su vida, era la cara de
su padre, mostrándole el camino hacia Dios. Jesús
dice
que cuando
nuestro
ojo es bueno, todo el cuerpo nos queda iluminado por la luz interior.
Y esta luz es el Espíritu Santo que todo lo transforma. Los ojos
creyentes, pues, transfiguran nuestro ser. Entonces la vida es motivo
de alabanza, el dolor camino de salvación y el trabajo obra de la
maravilla del Espíritu del Señor". Y
el motivo mes grande de FELICIDAD debe ser recibir de Cristo un nuevo
AÑO DE GRACIA. |
| 31
diciembre del 2006 Una anciana con corazón joven |
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Es
la FIDELIDAD la que ha mantenido JOVEN el corazón
de
Ana
... |
| 25
de diciembre del 2006 La genuflexión de Navidad |
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| 24
de diciembre del 2006 Día de reflexión preparando la Navidad |
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